| Viaje guía - Viaje en Polonia |
 |
La adhesión de Polonia a la Unión Europea ya es un hecho y ésta, debido
a su situación geográfica, ocupará en ella un lugar singular. Así pues,
la frontera oriental de Polonia, delimitada por el río Bug, se
convirtió en frontera externa de las Comunidades Europeas. Desde el
punto de vista de un plano geográfico y geopolítico continental más
amplio, nuestro país pasa a ocupar una posición central. Es, pues,
probable que, una vez efectuada la integración, Polonia desempene en un
mayor grado el papel de un Estado de tránsito en Europa. Los polacos se
dan cuenta de los peligros y oportunidades que esto conlleva. Por un
lado, se prevé el traslado hacia Polonia de las inversiones de los
actuales Estados miembros de la UE, y por otro, los pronósticos
muestran un aumento del flujo migratorio hacia el país. Sin embargo,
Polonia, consciente de su responsable papel de filtro fronterizo en
cuanto a la circulación de personas y mercancías, está abierta al mundo
entero.
|
Museos y filarmónicas
A los conocedores del arte les esperan además de monumentos históricos
como iglesias y castillos, magníficos museos. La mayoría, una cuarta
parte, de todos los tesoros museísticos del país está concentrada en
Cracovia. En el ano 2000 la ciudad gozó del honor de ser la Capital
Cultural de Europa.
Las exposiciones más interesantes son las de historia, las arqueológicas, etnográficas y de la naturaleza, ya que permiten conocer la cultura y la riqueza natural de cada región. Los admiradores de la pintura no se verán decepcionados, podrán ver obras magníficas de pintores reconocidos en Europa desde principios del siglo XX: Jan Matejko, Stanislaw Wyspianski, Józef Mehoffer, Jacek Malczewski. La red de Museos Nacionales de varias ciudades organiza exposiciones temporales muy interesantes, a las que llegan obras de artistas eminentes de todo el mundo: Chagall, Salvador Dalí, Picasso o Warhol. No faltan sitios de especial interés que vale la pena visitar, como el gran parque oceánico y los barcos-museo flotantes en Gdynia, el Museo de los Instrumentos Musicales, situado en la preciosa plaza mayor de Poznan, o el Museo de Geología y Minerales de Wroclaw, que presenta unas colecciones interesantísimas. Los aficionados a la música clásica podrán asistir a filarmónicas y teatros de ópera y ballets de rica tradición, que colaboran con distinguidos músicos y directores de todo el mundo.
Jardines
El descanso del bullicio de la ciudad lo ofrecen los jardines botánicos
y los zoológicos. Disponen de una ventaja indiscutible: suelen estar
situados en terrenos verdes y pintorescos, a menudo en parques
paisajísticos. Sin duda vale la pena visitar los zoológicos en las
afueras de Cracovia y Gdansk. Poznan tiene 2 zoológicos. Hay que ver el
nuevo, donde los animales viven en condiciones semejantes a las
naturales. Está situado cerca del centro recreativo junto al lago de
Malta, un conocido centro de deportes acuáticos y esquí. Allí se halla
una de las pistas de regatas más modernas de Europa, y una pista de
snowboard abierta todo el ano para los esquiadores.
El zoológico más famoso y más bonito de Polonia se encuentra en Wroclaw y es conocido por los especialistas de todo el mundo. Viven ahí más de 4000 animales, es una de las mayores colecciones de Europa. En Wroclñaw vale la pena ver también otra maravilla - única en esta parte del mundo - un jardín japonés obra de maestros jardineros japoneses.
Cines
Al final de un día lleno de emociones uno puede ir al cine, pero !ojo!
: las películas no están dobladas. Hay muchos cines, desde edificios
históricos con salitas pequenas, hasta grandes centros cinematográficos
de una docena de salas. Los cines pequenos a menudo proponen viejas
obras maestras. En los grandes centros además de las últimas películas
de éxito se pueden ver también filmes en tres dimensiones. Los grandes
cines a veces forman parte de centros de diversión. Allí se puede jugar
al billar, a los bolos o a los dardos, bailar en la discoteca,
entretenerse en un parque acuático, o ir de compras. El mayor número de
tales centros funciona en Varsovia, pero prácticamente todas las
grandes ciudades ofrecen diversiones de este tipo, muy populares
especialmente entre los alumnos de instituto y familias con ninos
pequenos.
Vida nocturna
Las ciudades polacas también ofrecen muchas atracciones a los
aficionados a la vida nocturna. Hay numerosos sitios de diversión y
discotecas que están abiertos toda la semana, desde la tarde hasta la
madrugada. Los bares polacos, aunque suelen llamarse "pub", no tienen mucho que ver con los tradicionales locales británicos de ese nombre. A menudo están decorados para asemejarse a los bares irlandeses o escoceses y sirven allí cerveza superior, muchas variedades importadas de las Islas Británicas. Cada uno tiene un interior original y mucho ambiente y cierran al salir el último cliente. Otro tipo de locales son las discotecas, con música disco, hip-hop, tecno, pero se baila también rock duro o jazz.
Cracovia tiene los mejores "pubs". Sólo en los alrededores de la Plaza Mayor funcionan en los sótanos de casas antiguas más de cien locales, cada uno con carácter y ambiente distinto y excepcional. Allí se divierten tanto los estudiantes y hombres de negocios como los jubilados, y muchas veces estos sitios se llenan a tope. Lo mismo pasa en el barrio judío, Kazimierz.
Mucha gente de todas partes de Polonia acude a Cracovia para pasar un fin de semana divirtiéndose. Está ahora muy de moda, especialmente entre los varsovianos, pasar el fin de semana en Cracovia, a pesar de la distancia de 300 km que separa ambas ciudades.
Esto no significa que otros lugares no le hagan la competencia a Cracovia. Otras ciudades académicas, por ejemplo Gdansk, Gdynia, Sopot, Poznan o Wroclaw, también se disputan el primer puesto en número de pubs. Los que buscan donde entretenerse deberían también visitar Lodz. En la famosa calle Piotrkowska, la calle comercial más larga de Europa (4 km), se halla un conjunto excepcional de pubs, clubes nocturnos y restaurantes. Esta zona suele ser llamada, humorísticamente, el triángulo de las Bermudas, porque uno puede perderse por allí, si no para siempre, por lo menos durante varias horas.
|
|